Producción porcina: ¿Cómo combinar el bienestar animal, la sostenibilidad y la bioeconomía circular?

By diciembre 4, 2025AnimalCare, Mistral & You
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La cría de cerdos se encuentra hoy en la intersección de demandas que a veces se consideran contradictorias: satisfacer la demanda de proteína animal, garantizar un alto nivel de bienestar animal y reducir la huella ambiental del sector. Un estudio publicado en Sustainability en 2025 ofrece una perspectiva integrada sobre estos desafíos, vinculando bienestar, sostenibilidad y bioeconomía circular.

Un marco de producción bajo presión

El sector porcino se enfrenta a tres grandes evoluciones:

  • Un aumento de las expectativas sociales respecto a las condiciones de cría.
  • Un imperativo ambiental relacionado con las emisiones, el uso de recursos y la gestión de residuos.
  • La necesidad de resiliencia económica en un contexto de volatilidad de las materias primas.

Los autores del estudio destacan que la sostenibilidad de la “nueva generación” ya no puede separarse del bienestar animal, que ahora se reconoce como una dimensión plenamente integrada de la producción responsable.

Bienestar animal: un pilar cada vez más estructurante

Los estudios científicos citados destacan varios problemas persistentes: cerdas gestantes confinadas durante la gestación, mutilaciones neonatales, estrés térmico, desafíos relacionados con el destete precoz y comportamientos anormales (estereotipias, mordeduras de cola).

Se han identificado varios ejes de mejora:

  • Sistemas de alojamiento alternativos, en particular los corrales de partos libres que permiten la expresión de comportamientos maternales.
  • Enriquecimiento ambiental (materiales manipulables, cama), un factor clave para reducir los comportamientos relacionados con la frustración.
  • Dietas ricas en fibra, que limitan la frustración alimentaria en cerdas sometidas a racionamiento.
  • Herramientas de monitoreo del comportamiento y la salud (sensores, vídeo, IA) que permiten la detección temprana de problemas.

Según el estudio, el desafío ya no es únicamente reducir los factores de estrés, sino promover el acceso a experiencias positivas, un cambio de paradigma significativo.

Medir para actuar: el ACV como herramienta de gestión

El Análisis del Ciclo de Vida (ACV) se identifica como el método más completo para evaluar los impactos ambientales de la producción porcina “del campo a la granja”.

Destaca tres puntos principales:

El alimento es la principal fuente de impacto.

El cultivo de materias primas (soja, maíz) representa una gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, el uso del suelo y el consumo energético.

La gestión del estiércol es crucial.

Si se gestiona mal, contribuye a la acidificación y a la eutrofización del medio ambiente. Por ello, las soluciones de valorización resultan estratégicas.

El rendimiento de los sistemas de cría debe evaluarse de manera integral.

Cambiar un componente sin considerar los demás puede desplazar los impactos en lugar de reducirlos.

Bioeconomía circular: una oportunidad para transformar el modelo

El estudio destaca el potencial de la bioeconomía circular para reducir la dependencia de recursos vírgenes y convertir los subproductos en recursos valiosos. Se destacan varias vías prometedoras:

Digestión anaeróbica del estiércol

La digestión anaeróbica produce biogás, que puede utilizarse para calefacción, electricidad o biometano, al mismo tiempo que reduce el volumen de residuos. El digestato sirve como fertilizante orgánico que puede aplicarse en agricultura.

Tratamiento de aguas residuales con microalgas

Este proceso purifica el agua mientras produce biomasa que puede emplearse como ingrediente alimentario o energético. Su valor reside en recuperar nutrientes (N, P) en lugar de liberarlos al medio ambiente.

Ingredientes alternativos para la alimentación

Varios subproductos muestran un potencial documentado: harina de colza, bagazo de cerveza, subproductos de panadería, algas y microalgas. Los resultados indican niveles de incorporación posibles sin pérdida de rendimiento. Las limitaciones restantes incluyen disponibilidad, variabilidad nutricional y restricciones regulatorias.

Agro-biorrefinería y nuevas fuentes de proteínas

La investigación explora la valorización de biomasa vegetal (alfalfa, pasto) para extraer proteínas de hoja utilizables en animales monogástricos. Este enfoque podría reducir la dependencia de la soja importada.

Un cambio de modelo que debe construirse de manera colectiva

Los investigadores enfatizan que la sostenibilidad del sector porcino no se limita a los aspectos técnicos y económicos. La dimensión social (expectativas ciudadanas, condiciones laborales, mantenimiento de las granjas en zonas rurales) sigue estando poco evaluada y debería incorporarse en trabajos futuros.

Se consideran esenciales varias condiciones para avanzar:

  • Difusión del conocimiento y formación de los agricultores en nuevas prácticas.
  • Inversiones dirigidas a facilitar la adopción de tecnologías (digestión anaeróbica, equipamiento de alojamiento, tratamiento de residuos).
  • Armonización de los marcos regulatorios para apoyar enfoques circulares.
  • Diálogo con los consumidores, cuyas percepciones pueden acelerar o ralentizar la transición.

En conclusión

La cría de cerdos está entrando en una fase de transformación estructural. Integrar el bienestar animal, herramientas de evaluación ambiental y soluciones de bioeconomía circular abre perspectivas sólidas para un modelo más resiliente. Los autores destacan la necesidad de combinar innovaciones científicas, enfoques prácticos y apoyo político para acelerar esta transición.

Fuente :

Sossidou E. N., Banias G. F., Batsioula M., Termatzidou S.-A., Simitzis P., Patsios S. I., Broom D. M.
Modern Pig Production: Aspects of Animal Welfare, Sustainability and Circular Bioeconomy, Sustainability, 2025.

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