Entre la transición ambiental, las expectativas sociales y las innovaciones técnicas, el sector porcino está explorando nuevos equilibrios.
Investigadores, agricultores, expertos y ciudadanos comparten la misma observación: para seguir siendo sostenible, la producción porcina debe replantear la manera en que produce, valoriza y se comunica.
Perspectiva de los investigadores: cuando el bienestar y la sostenibilidad se convierten en uno
La investigación lo confirma: el bienestar animal ya no es opcional, sino una condición para el desarrollo sostenible.
En su estudio publicado en Sustainability en 2025, el equipo de investigación ofrece una evaluación clara: la cría de cerdos debe evolucionar hacia prácticas que combinen eficiencia, respeto por el animal y rendimiento ambiental.
Los investigadores enfatizan la importancia de incorporar los comportamientos naturales de los cerdos en los sistemas de cría. En pocas palabras, cuanto más pueda un cerdo expresar sus comportamientos (excavar, explorar, interactuar), más saludable y productivo será.
El estudio también destaca el papel creciente de las herramientas digitales de monitoreo (sensores, IA, vídeo) para medir y anticipar los indicadores de bienestar.
El bienestar no es una restricción adicional: es un factor clave para equilibrar rendimiento y aceptación social.
Perspectiva de los agricultores: entre adaptación e innovación
En el campo, los agricultores están en la primera línea de esta transformación.
Frente al aumento de los costos, la complejidad regulatoria y la evolución de las expectativas sociales, muchos están probando nuevos enfoques inspirados en la bioeconomía circular.
La valorización del estiércol en biogás, la recuperación de nutrientes de los efluentes, la incorporación de subproductos (algas, bagazo de cerveza, pan, harina de colza) en la alimentación… todas estas son prácticas derivadas de la investigación y que ahora se experimentan en las granjas.
Ayudan a reducir la dependencia de la soja importada, limitar las emisiones y diversificar las fuentes de ingresos.
Estas iniciativas requieren inversión y apoyo técnico, pero reflejan un cambio profundo: producir mejor, usar menos y dar valor a lo que antes se consideraba un residuo.
Perspectiva de los expertos técnicos: medir, comparar, progresar
Para los asesores del sector y los ingenieros ambientales, la sostenibilidad se basa en la medición y la transparencia.
El estudio destaca una herramienta central: el Análisis del Ciclo de Vida (ACV).
Este método evalúa los impactos ambientales de la producción porcina en toda la cadena: alimentación, alojamiento, energía y efluentes.
Los hallazgos son claros:
- La alimentación representa la mayor fuente de emisiones.
- La gestión del estiércol influye directamente en la eutrofización y la acidificación.
- El enfoque debe ser holístico, ya que actuar sobre un solo factor de manera aislada puede desplazar los impactos en lugar de reducirlos.
Para los expertos, el ACV se convierte en una herramienta de gestión, permitiendo priorizar acciones y seguir los progresos de manera objetiva.
Solo se puede mejorar lo que se mide: esto se aplica tanto al medio ambiente como al bienestar.
Perspectiva de la sociedad: una demanda de sentido y transparencia
El estudio recuerda que la opinión de los ciudadanos desempeña un papel decisivo en la transformación del sector.
Para la mayoría de los europeos, el bienestar animal y la sostenibilidad ambiental son ahora parte integral de la calidad de los productos.
Esta expectativa creciente genera tanto presión como oportunidad: la posibilidad de fortalecer el diálogo entre productores y consumidores.
Sin embargo, los investigadores también destacan un paradoja: aunque el público apoya los productos respetuosos con los animales, todavía conoce poco sobre las prácticas reales de cría. Mejorar la información también devuelve legitimidad a una profesión que a menudo se entiende mal.
Lo que todos comparten
A pesar de las diferentes perspectivas, investigadores, actores del campo y ciudadanos convergen en un objetivo común: reconciliar la producción, la ética y el medio ambiente.
- El bienestar animal se convierte en un indicador clave de sostenibilidad.
- La bioeconomía circular abre el camino hacia la valorización integral de los recursos.
- Las herramientas de medición (ACV, sensores, IA) aportan rigor y transparencia.
- La sostenibilidad surge como un esfuerzo colectivo, en la intersección de la ciencia, la tecnología y la sociedad.
¿Y mañana?
Los autores hacen un llamado a continuar la investigación y la cooperación interdisciplinaria: nutrición, medio ambiente, comportamiento animal y economía rural.
Emergen tres prioridades:
- Optimizar los subproductos alimentarios para garantizar su disponibilidad y valor nutricional.
- Mejorar las tecnologías de tratamiento del estiércol para maximizar la recuperación de energía y nutrientes.
- Integrar las dimensiones sociales en las evaluaciones de sostenibilidad para representar mejor la realidad de las granjas.
La producción porcina del mañana no será solo más ecológica o más ética: será más inteligente, circular y resiliente.
Fuente :
Sossidou E. N., Banias G. F., Batsioula M., Termatzidou S.-A., Simitzis P., Patsios S. I., Broom D. M.
Modern Pig Production: Aspects of Animal Welfare, Sustainability and Circular Bioeconomy, Sustainability, 2025.

